Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre
La Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre, popularmente conocida como Paso Encarnado, representa una de las tradiciones más profundas y genuinas de la Semana Santa de Lorca. Con raíces que se hunden en el siglo XVI, esta cofradía penitencial se distingue por su carácter estrictamente religioso y por ser la protagonista de la única Procesión del Silencio que recorre las calles lorquinas en la noche del Jueves Santo. Arraigada en el popular barrio de San Cristóbal, el Paso Encarnado mantiene vivas las tradiciones de penitencia y devoción hacia la Sangre de Jesucristo, convirtiendo cada Semana Santa en un encuentro íntimo entre la fe y el fervor popular de sus «rabaleros».

Contenido
- 1 Historia y origen
- 2 Sede canónica y contacto
- 3 Hábito e indumentaria procesional
- 4 Imágenes titulares y patrimonio escultórico
- 5 Salidas procesionales y pasos
- 6 Cultos y actos fuera de la Semana Santa
- 7 Anécdotas reseñables
- 8 Información práctica
- 9 Preguntas frecuentes
- 10 Enlaces de interés
- 11 Cofradías
- 11.0.1 Archicofradía de Jesús Resucitado
- 11.0.2 Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre
- 11.0.3 Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón
- 11.0.4 Hermandad de la Curia
- 11.0.5 Hermandad de Labradores
- 11.0.6 Muy Ilustre Cabildo de Nuestra Señora la Virgen de la Amargura en la Real y Muy Ilustre Orden-Archicofradía de Nuestra Señora del Rosario
Historia y origen
Los orígenes históricos de la Archicofradía Encarnada como hermandad penitencial inspirada por la devoción hacia el Misterio Pascual y la Sangre de Jesucristo Crucificado se remontan a mediados del siglo XVI. Ya en 1555 existe constancia documental de la Cofradía de la Santa Vera Cruz y Sangre de Cristo, que procesionaba el Jueves Santo con manifestaciones de extrema penitencia. Esta cofradía sería fundada oficialmente por la Orden Franciscana en 1590 en el convento de San Francisco de la Puerta de Nogalte, con la finalidad expresa de «conseguir tan gran indulgencia y contrición y mover los corazones de las gentes a piedad con la disciplina y obra».
Las crónicas antiguas describen aquellas procesiones del Jueves Santo como «una de las más señaladas procesiones de sangre que se hacen en todo el Reino, disciplinándose y sacándose sangre», lo que refleja el espíritu penitencial y sacrificial que caracterizaba estas manifestaciones religiosas. En 1734, la cofradía alcanza el título de «Archicofradía», elevando su rango eclesiástico, y dos años más tarde, en 1736, dispone de capilla propia con dos retablos en el antiguo convento franciscano.
Durante el siglo XIX, en pleno proceso de reorganización de las cofradías lorquinas, se produce un momento crucial en la historia de la Archicofradía. En 1863 se funda en el convento de San Diego la Hermandad de Nazarenos Coloraos bajo la advocación del Señor de la Sangre, que mantendría su actividad hasta su desaparición en 1904. Sin embargo, en 1935 se produce una refundación histórica: la Archicofradía vuelve a constituirse en el convento de San Diego y organiza por primera vez la Procesión del Silencio a las cero horas del Viernes Santo, con el antiguo Cristo de los Terceros, un mayordomo y veinte nazarenos vestidos con túnicas encarnadas y capuchones negros.
El año 1940 marca otro hito fundamental: la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre traslada su sede a la iglesia parroquial de San Cristóbal, donde permanece hasta nuestros días. Este cambio consolidó la profunda vinculación entre la cofradía y el barrio rabalero, forjando una identidad única basada en el trabajo, el tesón y la dedicación de sus vecinos, que con escasos medios económicos construyeron un paso que se convertiría en el orgullo de todo San Cristóbal.
A lo largo del siglo XX, la Archicofradía ha experimentado un notable crecimiento patrimonial y devocional. En 1949 se encarga la actual imagen del Cristo de la Sangre al reconocido escultor valenciano José Gerique Chús. En 1963 se incorpora la imagen de la Virgen de la Soledad, obra de José Sánchez Lozano. Y en 1999 llega la más reciente de sus imágenes titulares: Nuestro Señor Jesús de la Penitencia, tallada por el imaginero murciano José Hernández Navarro, que procesiona en el tradicional encuentro del Martes Santo en la Plaza de la Estrella.
Sede canónica y contacto
La Iglesia Parroquial de San Cristóbal constituye la sede religiosa de la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre desde 1940. Situada en la Plaza del Presbítero Don José Macho, en el corazón del barrio de San Cristóbal, este templo de estilo barroco comenzó su construcción en el siglo XVII, prolongándose las obras hasta el siglo XIX. Su ubicación estratégica, en uno de los arrabales históricos de entrada a la ciudad amurallada de Lorca, convirtió al barrio en un núcleo de intensa actividad comercial y artesanal.
Datos de contacto:
- Sede canónica: Iglesia Parroquial de San Cristóbal, Plaza del Presbítero Don José Macho, s/n, 30800 Lorca (Murcia)
- Sede social: MuPaEn (Museo del Paso Encarnado), Calle Eulogio Periago, 2, 30800 Lorca (Murcia)
- Teléfono: 968 47 00 26
- Correo electrónico: info@pasoencarnado.es
- Página web: www.pasoencarnado.es
Hábito e indumentaria procesional
El hábito característico de la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre se distingue por el uso del color encarnado (rojo intenso) que da nombre al Paso. Las túnicas de los nazarenos están confeccionadas en terciopelo encarnado de gran calidad, complementadas con capuchones negros que aportan un marcado contraste y acentúan el carácter penitencial de la cofradía.
Una de las piezas más singulares y valiosas del patrimonio textil son las túnicas del Tercio de las Estaciones del Vía Crucis, que se estrenaron en 1959 según boceto de Diego Martínez Meca y dibujo de José Luis Bayonas. Estas túnicas presentan bordados en sedas con las catorce estaciones del Vía Crucis, cada una de ellas minuciosamente plasmada en los capuces de terciopelo. En 1985 se renovaron conservando los motivos originales de las estaciones, pero con un nuevo diseño del entorno obra de Carmelo Miñarro Sánchez.
Los mayordomos de la Archicofradía lucen túnicas encarnadas ricamente bordadas en oro y sedas, que constituyen auténticas obras maestras del bordado lorquino. Estas prendas, expuestas en el Museo del Paso Encarnado (MuPaEn), reflejan la tradición artesanal de siglos de trabajo textil en la ciudad. El manto, las túnicas y los complementos se bordan a mano sobre terciopelo, utilizando hilos de oro y sedas de vivos colores que representan escenas de la Pasión y símbolos cristológicos.
La Hermandad de Costaleros del Cristo de la Sangre, creada en 1996, presenta una indumentaria muy característica: sus miembros visten un uniforme militar de Infantería de época, inspirado en el traje con el que el Rey Alfonso XII juró bandera y más tarde el Príncipe de Asturias Don Felipe de Borbón. Este uniforme militar recuerda los lazos históricos con el Regimiento de Infantería Mallorca XIII, cuyos soldados portaron durante años el trono del Cristo de la Sangre antes de que los costaleros civiles tomaran el relevo.
Imágenes titulares y patrimonio escultórico
Santísimo Cristo de la Sangre
La imagen titular de la Archicofradía es el Santísimo Cristo de la Sangre, una magnífica talla de Cristo Crucificado obra del prestigioso escultor valenciano José Gerique Chús, realizada en 1949. Este imaginero, nacido en Valencia en 1868 y fallecido en 1943 —aunque las fuentes indican que la imagen fue realizada en 1949, lo cual sugiere que pudo ser encargada poco antes de su fallecimiento o que existen imprecisiones en las fechas—, fue Medalla de Oro en la Exposición Eucarística Nacional de 1893 y gozó de gran prestigio en toda España.
El Cristo presenta una anatomía naturalista con gran fuerza expresiva, mostrando los signos de la Pasión con profundo realismo. La imagen, que originalmente desfilaba sobre trono de ruedas, hoy procesiona sobre los hombros de la Hermandad de Costaleros, que portan las andas con los ricos faroles del trono originario. El trono fue realizado por el tallista lorquino Pedro Lizarán Moreno y se adorna cada año con una profusa decoración floral en tonos rojos, en homenaje a su advocación de la Sangre de Cristo.
Santísima Virgen de la Soledad
La Virgen de la Soledad es obra del imaginero José Sánchez Lozano, uno de los escultores más prolíficos de la Semana Santa española del siglo XX. La imagen fue tallada en 1963 y representa a María Santísima en su dolor solitario tras la muerte de su Hijo. La talla destaca por su serena expresión de dolor contenido, las manos entrelazadas y la mirada baja, elementos que transmiten una profunda emotividad sin caer en el dramatismo excesivo.
Esta imagen procesiona tanto en el encuentro del Martes Santo en la Plaza de la Estrella como en la noche del Viernes Santo en el gran cortejo bíblico-pasional. La Virgen de la Soledad cuenta con un rico ajuar de mantos bordados en oro y sedas sobre terciopelo encarnado, y su estandarte procesional, obra de Trinidad Fernández bordado en 1984, es una de las piezas más admiradas del patrimonio textil de la Archicofradía.
Nuestro Señor Jesús de la Penitencia
La imagen de Nuestro Señor Jesús de la Penitencia es la más reciente de las tallas titulares de la Archicofradía. Fue realizada en 1999 por el escultor murciano José Hernández Navarro, afincado en Los Ramos. Representa a Jesús atado a la columna durante la flagelación, uno de los momentos más dolorosos de la Pasión. La imagen procesionó por primera vez en la Procesión del Silencio de 1999, portada sobre el antiguo trono del Cristo de la Sangre.
La llegada de esta imagen motivó la constitución de la Hermandad de la Penitencia, formada inicialmente por unos 65 cofrades que asumieron el culto y custodia de la imagen. Los hermanos de la Penitencia visten traje negro con la medalla de la hermandad al cuello y son responsables de acompañar también a la Virgen de la Soledad en su salida procesional de la noche del Viernes Santo por la carrera oficial.
Salidas procesionales y pasos
Procesión del Silencio (Jueves Santo)
La Procesión del Silencio constituye el acto cumbre y más característico de la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre. Se celebra en la noche del Jueves Santo, a las 24:00 horas, y contrasta radicalmente con los vivos y espectaculares desfiles bíblico-pasionales que dominan la Semana Santa lorquina. Es la única procesión de este tipo en Lorca, marcada por un estricto silencio y recogimiento penitencial que invade las calles del barrio de San Cristóbal.
El cortejo sale de la Iglesia Parroquial de San Cristóbal y recorre las principales arterias del barrio: Portijico, Escalante, Abellaneda, calle Mayor, Plaza de la Estrella y Plaza de las Hortalizas. Durante el recorrido, la devoción popular hacia la Sagrada Imagen del Cristo de la Sangre concita la presencia de una multitud de fieles que, en absoluto silencio, acompañan al Crucificado. Ese silencio únicamente se rompe en momentos muy concretos con el canto de las emotivas «Saetas en el Silencio», incorporadas a la procesión en 1999, que conmueven profundamente a los asistentes en diversos lugares del itinerario.
La procesión está presidida por la propia Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre, pero acuden también representaciones de todas las demás cofradías lorquinas (Resucitado, Paso Azul, Paso Morado, Paso Negro y Paso Blanco), que exhiben en ella sus mejores túnicas y estandartes. Asiste igualmente una representación de los «coloraos» de Murcia, fruto del hermanamiento establecido entre ambas cofradías. Este encuentro fraternal añade un significado especial a la noche, uniendo dos tradiciones centenarias en un mismo espíritu de fe y penitencia.
Orden de la Procesión del Silencio:
- Trono-Guión: Con decoración floral en tonos rojos, porta el emblema de la Archicofradía basado en un boceto de Diego Martínez Meca.
- Estandarte del Medallón: Magnífico bordado que representa al Santísimo Cristo de la Sangre, realizado bajo boceto de Emiliano Rojo en 1946.
- Estandarte de la Virgen de la Soledad: Obra de Trinidad Fernández (1984), acompañado de faroles y tercio de nazarenos.
- Banda de Tambores y Cornetas de la Virgen de la Soledad.
- Trono de la Santísima Virgen de la Soledad: Portado en andas.
- Estandarte de Nuestro Señor Jesús de la Penitencia.
- Bandera del Paso Encarnado: Espectacular bordado en sedas y oro realizado en 1959 según bocetos de Diego Martínez Meca, José Luis Bayonas y Emiliano Rojo.
- Estandarte del Cristo de la Sangre: Bordado en sedas y oro en 1993, obra de Santiago Cruz Pallarés.
- Tercio de Nazarenos de las Estaciones: Con sus capuces bordados con las catorce estaciones del Vía Crucis.
- Banda de Tambores y Cornetas de Costaleros: Con indumentaria romana inspirada en la época del emperador Trajano.
- Trono del Santísimo Cristo de la Sangre: Portado en andas por la Hermandad de Costaleros.
- Grupo de relevo de costaleros.
- Grupo de picas.
- Tres nazarenos de cierre.
- Representaciones de las demás cofradías lorquinas con sus estandartes y túnicas de gala.
Antes de la Procesión del Silencio, en la mañana del Jueves Santo a las 11:00 horas, parte desde la Parroquia de San Cristóbal una comitiva encabezada por la hermosa bandera del Paso Encarnado que se dirige al Ayuntamiento de Lorca para invitar formalmente a las cofradías y al pueblo lorquino a asistir a la Procesión del Silencio de esa noche.
Encuentro del Martes Santo
El Martes Santo a las 23:00 horas se produce uno de los momentos más emotivos de la Semana Santa rabalera: el encuentro de las tres imágenes titulares de la Archicofradía en la histórica Plaza de la Estrella, en el corazón del barrio de San Cristóbal. En este acto se encuentran las imágenes del Santísimo Cristo de la Sangre, Nuestro Señor Jesús de la Penitencia y la Santísima Virgen de la Soledad, que recorren diferentes calles del barrio hasta confluir en este espacio emblemático.
La imagen del Cristo de la Sangre sale de la iglesia de San Cristóbal y recorre un itinerario por las principales plazas y calles del barrio. La Virgen de la Soledad parte también de San Cristóbal por las calles Caño de la Cruz, Pedro Egea, Fuenllana y Eulogio Periago. El encuentro se produce con gran fervor popular, siendo uno de los momentos más esperados por los devotos del Paso Encarnado y un testimonio de la profunda religiosidad que impregna el barrio.
Vía Crucis Penitencial
Durante la Cuaresma, la Archicofradía organiza un Vía Crucis Penitencial que recorre las calles del barrio de San Cristóbal. Este acto de piedad tiene un carácter íntimo y recogido, manteniendo el espíritu de las antiguas procesiones de penitencia del siglo XVI. Los nazarenos acompañan al Cristo de la Sangre mientras se meditan las catorce estaciones de la Pasión, renovando así la tradición de los ejercicios espirituales cuaresmales que la Archicofradía ha mantenido a lo largo de los siglos.
Cortejo del Viernes Santo
El Viernes Santo, la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre participa en el gran Cortejo Bíblico-Pasional, el desfile más importante y concurrido de la Semana Santa de Lorca, declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional en 2007. En este impresionante desfile, que narra la Historia de la Salvación y el triunfo del cristianismo sobre las culturas paganas, el Paso Encarnado aporta su componente estrictamente penitencial y religioso.
La Archicofradía desfila con las imágenes de la Santísima Virgen de la Soledad Coronada y del Santísimo Cristo de la Sangre, acompañadas de sus mejores bordados, estandartes y túnicas. La procesión comienza en la Capilla del Rosario y discurre por la Avenida Juan Carlos I, donde miles de personas contemplan durante más de tres horas el paso de los grupos bíblicos, las carrozas, los caballos y los cortejos penitenciales de las cinco cofradías lorquinas que participan en este singular desfile.
Cultos y actos fuera de la Semana Santa
La actividad de la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre no se limita a la Semana Santa, sino que mantiene a lo largo del año diversos actos de culto y formación espiritual que cohesionan a la comunidad de cofrades y devotos.
Según las antiguas reglas de la Archicofradía, establecidas cuando alcanzó ese título en 1734, se celebraban ejercicios espirituales durante los cinco primeros miércoles de Cuaresma, con sermón en memoria de las cinco llagas de Nuestro Divino Redentor. Estos ejercicios cuaresmales tenían como objetivo preparar espiritualmente a los cofrades para la celebración de la Pasión y mantener viva la devoción hacia la Sangre redentora de Cristo.
Tradicionalmente, el primer domingo de julio, día señalado por la Iglesia para conmemorar la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, se celebraba una solemne función con sermón y el mayor lucimiento posible. Esta festividad constituía el momento central del año litúrgico para la Archicofradía, renovando los votos y compromisos de los cofrades hacia su advocación titular.
En la actualidad, la Archicofradía celebra diversos actos de formación y convivencia entre sus hermandades constituyentes (Hermandad de Costaleros, Hermandad de la Penitencia, Banda Romana, bandas de música). La víspera del Jueves Santo tiene lugar la emotiva Serenata a la Santísima Virgen de la Soledad, en la puerta de la Iglesia Parroquial de San Cristóbal, un acto de gran fervor popular en el que las bandas y los devotos rinden homenaje musical a la Virgen Dolorosa.
El Miércoles Santo se celebra el Rezo del Rosario y actos preparatorios en la parroquia, momento en que los cofrades ultiman los detalles de las procesiones y se disponen espiritualmente para vivir el Triduo Pascual. A lo largo del año, la Archicofradía también organiza actos benéficos, conferencias sobre historia y patrimonio de la Semana Santa, y encuentros formativos para los miembros más jóvenes de las hermandades.
Anécdotas reseñables
La historia de la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre está jalonada de momentos singulares y anécdotas que reflejan su profundo arraigo en el barrio de San Cristóbal:
El origen del nombre «Paso Encarnado»: El término «encarnado» hace referencia al color rojo intenso que caracteriza las túnicas de los nazarenos y el terciopelo de los bordados. Este color simboliza la Sangre de Cristo derramada en la Cruz para la redención de la humanidad. El rojo encarnado contrasta poderosamente con los capuchones negros, creando una imagen visual única en la Semana Santa española.
La Procesión del Silencio y su singularidad: Lorca es una ciudad donde predominan los espectaculares desfiles bíblico-pasionales con caballos, bordados monumental es, grupos bíblicos y música. Sin embargo, el Paso Encarnado mantiene una procesión radicalmente diferente, caracterizada por el silencio absoluto y el recogimiento. Esta singularidad la convierte en un oasis de espiritualidad en medio del bullicio festivo, atrayendo a miles de fieles que buscan una experiencia más íntima y contemplativa de la Pasión.
Los vínculos militares: Durante muchas décadas, el trono del Cristo de la Sangre fue portado por soldados del Regimiento de Infantería Mallorca XIII, estableciendo vínculos muy especiales entre la cofradía y el ejército. Cuando en 1996 se constituyó la Hermandad de Costaleros civil, se decidió mantener vivo ese recuerdo histórico adoptando el uniforme militar de época con el que el Rey Alfonso XII juró bandera. Esta decisión ha convertido a los costaleros del Paso Encarnado en uno de los grupos más característicos y reconocibles de la Semana Santa lorquina.
La canción popular «La Mora»: El Paso Encarnado tiene asociada una canción popular tradicional titulada «La Mora», que forma parte del acervo cultural del barrio de San Cristóbal y que ha pasado de generación en generación entre los cofrades y vecinos del barrio.
Las Saetas en el Silencio: La incorporación en 1999 de las saetas cantadas durante la Procesión del Silencio constituyó una innovación que respetaba el carácter penitencial del cortejo. Estas saetas lorquinas, interpretadas en momentos muy concretos del recorrido, rompen el silencio con un canto desgarrador que expresa el dolor por la Pasión de Cristo, provocando momentos de intensa emoción entre los asistentes.
El hermanamiento con los «coloraos» de Murcia: La Archicofradía mantiene un hermanamiento con la Archicofradía de la Sangre de Murcia, conocida popularmente como los «coloraos». Este vínculo fraternal entre dos de las cofradías más antiguas de la Región de Murcia se manifiesta cada Jueves Santo, cuando una representación de los hermanos murcianos acude a la Procesión del Silencio de Lorca, y viceversa.
El taller de bordados de «La Peñica»: En el año 2000, la Archicofradía estableció su taller de bordados en la histórica Ermita de la Madre de Dios de la Peña, conocida popularmente como «La Peñica», cedida por el Ayuntamiento de Lorca. Este espacio se convirtió en el lugar donde las bordadoras crean las espectaculares piezas en oro y seda que lucen en las procesiones, manteniendo viva una tradición artesanal centenaria.
El Museo del Paso Encarnado (MuPaEn): Inaugurado en marzo de 2002 y renovado en 2009, el museo situado en la calle Eulogio Periago constituye un espacio único donde contemplar de cerca los magníficos bordados de la cofradía. Una de sus características más singulares es que muchas piezas están expuestas sin vitrinas protectoras, permitiendo a los visitantes apreciar a escasos centímetros la calidad del trabajo artesanal en oro, seda y terciopelo.
Información práctica
Cómo llegar a Lorca
En coche: Lorca se encuentra en el sureste de España, en la Región de Murcia. Desde Murcia capital se accede por la autovía A-7 (Autovía del Mediterráneo) en dirección Almería, con un recorrido de aproximadamente 60 kilómetros. Desde Almería, la misma A-7 conecta Lorca en unos 100 kilómetros. También se puede llegar por la autovía A-91 desde Granada.
En tren: Lorca cuenta con estación de ferrocarril con conexiones regulares desde Murcia, Madrid, Barcelona y otras ciudades españolas. La estación se encuentra relativamente cerca del centro urbano.
En autobús: Diversas compañías de autobuses conectan Lorca con las principales ciudades de la Región de Murcia, así como con Madrid, Andalucía y el Levante español.
Alojamiento en Lorca
Lorca ofrece una amplia variedad de opciones de alojamiento para todos los presupuestos. Durante la Semana Santa, especialmente el Jueves y Viernes Santo, es fundamental reservar con mucha antelación, ya que la ciudad recibe miles de visitantes y la ocupación hotelera es total.
Entre las opciones destacan hoteles céntricos como el Parador de Lorca (instalado en el Castillo), hoteles de cadena en el ensanche moderno, hostales familiares en el casco antiguo y apartamentos turísticos. El barrio de San Cristóbal, donde reside la Archicofradía, cuenta con algunos alojamientos rurales y pensiones que permiten vivir la Semana Santa desde dentro del barrio rabalero.
Gastronomía lorquina
La gastronomía de Lorca es rica y variada, con influencias murcianas y manchegas. Durante la Semana Santa, algunos platos tradicionales cobran especial protagonismo:
- Potaje de Cuaresma: Guiso de garbanzos con espinacas, bacalao y huevo duro, típico de Viernes Santo.
- Arroz con conejo y caracoles: Plato típico de la huerta lorquina.
- Migas lorquinas: Elaboradas con pan, ajos, pimientos y acompañadas de uvas o melón.
- Paparajotes: Hojas de limonero rebozadas y fritas, espolvoreadas con azúcar y canela, postre típico murciano.
- Suspiros de monja: Dulce tradicional elaborado por las religiosas de los conventos lorquinos.
El barrio de San Cristóbal cuenta con bares y restaurantes tradicionales donde degustar la cocina local en un ambiente auténtico y familiar.
Vestimenta recomendada
Para asistir a la Procesión del Silencio del Jueves Santo, que transcurre de noche, se recomienda llevar ropa de abrigo, especialmente en las primeras horas de la madrugada cuando las temperaturas pueden descender. Calzado cómodo es imprescindible, ya que el recorrido por las calles del barrio requiere estar de pie durante un tiempo considerable.
Para el Cortejo del Viernes Santo, que se desarrolla durante el día, conviene protegerse del sol con gorra o sombrero y aplicar protección solar, así como llevar agua. El desfile dura más de tres horas y, dependiendo de la fecha de la Semana Santa, las temperaturas pueden ser ya primaverales y resultar elevadas.
Consejos para vivir la Procesión del Silencio
- Llegue con antelación al barrio de San Cristóbal para situarse en un buen lugar del recorrido.
- Respete el silencio absoluto durante toda la procesión; es una de las señas de identidad de este cortejo penitencial.
- Si desea fotografiar o grabar, hágalo sin flash y con discreción, respetando el carácter religioso del acto.
- Las calles del barrio son estrechas y el ambiente es recogido e íntimo, muy diferente a los grandes desfiles.
- Preste atención a los momentos en que se cantan las «Saetas en el Silencio»; son instantes de gran emotividad.
- Tras la procesión, es tradición en el barrio acudir a alguno de los bares para tomar una copa de vino y degustar las típicas «migas con chocolate», especialidad de la noche del Jueves Santo en San Cristóbal.
Visita al MuPaEn (Museo del Paso Encarnado)
Para conocer en profundidad el patrimonio y la historia de la Archicofradía, resulta imprescindible visitar el Museo de Bordados del Paso Encarnado (MuPaEn), situado en la calle Eulogio Periago, 2, a escasos metros de la iglesia de San Cristóbal.
El museo expone magníficos bordados en oro y seda sobre terciopelo encarnado, incluyendo mantos, estandartes, banderas y túnicas de mayordomo. Destaca la proyección audiovisual sobre la Semana Santa rabalera, que se presenta en tres pantallas simultáneas y ofrece una visión completa de las tradiciones del barrio. El museo abre de martes a domingo, con horarios que conviene confirmar previamente.
Lorca ofrece una pulsera turística a un precio muy económico (6,50 euros) que permite acceder a múltiples espacios patrimoniales, incluidos los cuatro museos de bordados de los pasos (MuPaEn, MuBBla, Museo Azul y Museo Nicolás Salzillo), el Castillo de Lorca, el Centro de Visitantes de La Merced y otros monumentos. Es una opción muy recomendable para quienes deseen conocer en profundidad el rico patrimonio lorquino.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se fundó la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre?
Los orígenes se remontan a 1555, cuando ya existía la Cofradía de la Santa Vera Cruz y Sangre de Cristo, fundada oficialmente por los franciscanos en 1590. Alcanzó el título de Archicofradía en 1734. La actual configuración de la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre, conocida como Paso Encarnado, data de 1863, cuando se fundó la Hermandad de Nazarenos Coloraos, refundándose definitivamente en 1935.
¿Por qué se llama «Paso Encarnado»?
El nombre «Paso Encarnado» proviene del color encarnado (rojo intenso) que caracteriza las túnicas de los nazarenos y el terciopelo sobre el que se bordan los mantos y estandartes. Este color simboliza la Sangre de Cristo, advocación central de la cofradía.
¿Qué hace única a la Procesión del Silencio de Lorca?
Es la única procesión estrictamente penitencial y silenciosa de Lorca, contrastando con los espectaculares desfiles bíblico-pasionales que caracterizan la Semana Santa lorquina. Se desarrolla en un ambiente de profundo recogimiento, únicamente interrumpido por el canto de las «Saetas en el Silencio» en momentos puntuales del recorrido.
¿Dónde está la sede de la Archicofradía?
La sede canónica es la Iglesia Parroquial de San Cristóbal, situada en la Plaza del Presbítero Don José Macho, en el barrio de San Cristóbal de Lorca. La sede social y el museo se encuentran en el MuPaEn, en la calle Eulogio Periago, 2.
¿Qué imágenes procesionan en la Archicofradía?
La Archicofradía cuenta con tres imágenes titulares: el Santísimo Cristo de la Sangre (José Gerique Chús, 1949), la Santísima Virgen de la Soledad (José Sánchez Lozano, 1963) y Nuestro Señor Jesús de la Penitencia (José Hernández Navarro, 1999).
¿Cuándo se puede visitar el Museo del Paso Encarnado?
El MuPaEn abre de martes a domingo en horario de 10:30 a 14:00 horas y de 17:30 a 19:30 horas. Los domingos por la tarde permanece cerrado. Se recomienda consultar previamente los horarios, especialmente en fechas especiales o fuera de temporada.
¿Qué actos celebra el Paso Encarnado durante la Semana Santa?
El Martes Santo a las 23:00 horas se celebra el emotivo encuentro de las tres imágenes titulares en la Plaza de la Estrella. El Jueves Santo por la noche tiene lugar la Procesión del Silencio, el acto más importante de la Archicofradía. Y el Viernes Santo, el Paso Encarnado participa en el gran Cortejo Bíblico-Pasional con las imágenes del Cristo de la Sangre y la Virgen de la Soledad.
¿Por qué los costaleros visten uniforme militar?
El trono del Cristo de la Sangre fue portado durante muchos años por soldados del Regimiento de Infantería Mallorca XIII. Cuando en 1996 se creó la Hermandad de Costaleros civil, se decidió mantener vivo ese recuerdo histórico adoptando un uniforme militar de Infantería de época, el mismo con el que juraron bandera el Rey Alfonso XII y el Príncipe Felipe de Borbón.
¿Qué relación existe con la Archicofradía de la Sangre de Murcia?
Ambas cofradías mantienen un hermanamiento fraternal. Cada Jueves Santo, una representación de los «coloraos» de Murcia acude a la Procesión del Silencio de Lorca, y la Archicofradía lorquina corresponde acudiendo a los actos de la capital murciana, fortaleciendo los lazos entre dos de las cofradías penitenciales más antiguas de la Región de Murcia.
¿Cómo puedo participar en la Archicofradía?
Para formar parte de la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre o de alguna de sus hermandades (Hermandad de Costaleros, Hermandad de la Penitencia), se puede contactar con la sede social en el teléfono 968 47 00 26 o a través del correo electrónico info@pasoencarnado.es. La cofradía acoge con especial interés a jóvenes que deseen mantener vivas las tradiciones del barrio de San Cristóbal.
Enlaces de interés
- Página oficial de la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre – Paso Encarnado
- Lorca Turismo – Oficina Municipal de Turismo
- Ayuntamiento de Lorca
- Turismo Región de Murcia
- Diócesis de Cartagena
