Archicofradía de Jesús Resucitado
La Archicofradía de Jesús Resucitado representa el colofón glorioso de la Semana Santa de Lorca, cerrando el ciclo pasional con la explosión de júbilo del Domingo de Resurrección. Esta venerable institución, fundada en 1601 con bula apostólica, ostenta el honor de ser la cofradía más antigua de la ciudad dedicada al culto pascual, y su procesión matutina del domingo marca el paso de la pasión a la gloria, del luto al regocijo, de las tinieblas a la luz.

Su imagen titular, el Cristo Resucitado conocido popularmente como «El Palero», es una obra maestra del imaginero murciano Roque López, discípulo de Salzillo, que data de 1801. Esta escultura, que milagrosamente se salvó de la destrucción durante la Guerra Civil, procesiona cada domingo de Pascua entre una incesante lluvia de pétalos y flores, portada en hombros por los archicofrades vestidos de blanco, mientras las campanas repican y la ciudad entera celebra la Resurrección de Cristo.
Contenido
- 1 Fundación y evolución
- 2 Sede canónica
- 3 Indumentaria de los archicofrades
- 4 Patrimonio escultórico: imágenes titulares
- 5 Bordados y patrimonio textil
- 6 La Procesión del Domingo de Resurrección
- 7 Otros cultos y actividades
- 8 Curiosidades de interés
- 9 Consejos prácticos
- 10 Preguntas frecuentes
- 11 Enlaces de interés
- 12 Cofradías
- 12.0.1 Archicofradía de Jesús Resucitado
- 12.0.2 Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre
- 12.0.3 Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón
- 12.0.4 Hermandad de la Curia
- 12.0.5 Hermandad de Labradores
- 12.0.6 Muy Ilustre Cabildo de Nuestra Señora la Virgen de la Amargura en la Real y Muy Ilustre Orden-Archicofradía de Nuestra Señora del Rosario
Fundación y evolución
Los orígenes de la Archicofradía de Jesús Resucitado se remontan a los albores del siglo XVII, cuando hacia 1601 quedó erigida con bula apostólica en la Iglesia de Santa María de Lorca. Desde su fundación, esta hermandad estuvo consagrada al culto y proclamación del Misterio de la Resurrección de Nuestro Señor y a la celebración de la Pascua, considerada la «fiesta de las fiestas» en el calendario litúrgico cristiano.
Un hito fundamental en su historia se produjo en 1603, cuando la Cofradía de la Resurrección, Encarnación y Asunción de Lorca se agregó a la Archicofradía de la Resurrección de la ciudad de Roma. Este hermanamiento, al que aspiraban muchas cofradías pero que pocas conseguían, permitió a la hermandad lorquina ostentar el título de Archicofradía y gozar de las prerrogativas piadosas asociadas a esta distinción. Es la segunda de las cofradías dependientes del clero secular y la única con título de Archicofradía que procesiona en Lorca durante estas fechas.
Periodos de esplendor y declive
A lo largo de sus más de cuatro siglos de historia, la Archicofradía ha atravesado diversos periodos de esplendor y decadencia. En 1764 fue restablecida con nuevas constituciones aprobadas por el Tribunal de Causas Pías, lo que supuso una reorganización profunda de la institución tras un periodo de declive. Un cuarto de siglo después, en 1789, recibió un nuevo impulso decisivo por parte del párroco de Santa María, don José Fermín Mancebo, quien revitalizó la devoción y las actividades de la hermandad.
Los años del cambio de siglo marcarían un hito decisivo en la historia de la Archicofradía: en 1801 salió por primera vez en procesión la Muy Venerada y Milagrosa Imagen de Nuestro Señor Jesús Resucitado, obra del insigne imaginero murciano Roque López. Este acontecimiento supuso el inicio de una tradición procesional que se ha mantenido ininterrumpida hasta nuestros días, salvo durante los años de la Guerra Civil.
La Guerra Civil y la salvación milagrosa del Resucitado
Los trágicos acontecimientos de julio y agosto de 1936 marcaron un momento crítico para el patrimonio artístico religioso de Lorca. La furia anticlerical que asoló las iglesias lorquinas destruyó numerosas imágenes de incalculable valor histórico y devocional, incluyendo las que se custodiaban en la iglesia de Santa María.
Sin embargo, la imagen del Cristo Resucitado tuvo un destino diferente. Gracias a la intervención del entonces alcalde don Diego Requena Ganzáldez y de su sucesor, don Fernando Chuecos Reinaldos, la talla de Roque López fue escondida en el Archivo Municipal, donde permaneció a salvo, primero en la sala de archivos y posteriormente, hasta finalizada la guerra, en el despacho oficial del primer edil. Esta acción salvó para la posteridad una de las obras maestras de la imaginería murciana.
La advocación popular de «El Palero» también contribuyó a su salvación. La imagen recibía este nombre por haber estado su capilla en Santa María junto a unas palas o «chumberas» (cactus), y precisamente esta ubicación, apartada de las zonas principales del templo, facilitó que pudiera ser rescatada a tiempo.
Sede canónica
Históricamente, la Archicofradía de Jesús Resucitado tuvo su sede en la Iglesia de Santa María, el templo más antiguo de Lorca, donde se erigió originalmente en 1601. Sin embargo, tras los daños sufridos por este edificio a lo largo del tiempo y su posterior estado de ruina, la Archicofradía trasladó su sede canónica a la Colegiata de San Patricio en 1939.
La Colegiata de San Patricio, imponente edificio renacentista y barroco situado en la Plaza de España, se convirtió así en el nuevo hogar litúrgico de la hermandad. Declarada Monumento Artístico y Bien de Interés Cultural, este templo es el punto de partida de la procesión del Domingo de Resurrección, y sus campanas repican con especial alegría cada Pascua anunciando la buena nueva.
La Casa del Resucitado
Junto a la sede religiosa en San Patricio, la Archicofradía cuenta con la Casa del Resucitado, ubicada en la calle Zapatería, a escasos metros de la Colegiata. Este edificio, recientemente inaugurado, se ha levantado sobre un solar donado por la familia Vicente Plazas y consta de bajo y tres alturas, con una superficie de más de 450 m².
La Casa del Resucitado alberga un museo permanente donde se exponen piezas de gran valor histórico-artístico pertenecientes a la Archicofradía, incluyendo el estandarte de Jesús Resucitado de Francisco Cayuela, el antiguo traje y manto de la Virgen de la Encarnación de principios del siglo XIX, un brocado de finales del siglo XVIII y la nueva bandera dirigida por José López Gimeno, entre otras joyas patrimoniales.
Datos de contacto:
Archicofradía de Jesús Resucitado
Colegiata de San Patricio
Plaza de España, s/n
30800 Lorca (Murcia)
Teléfono: 647 115 317
Email: archicofradiajesusresucitado@gmail.com
Indumentaria de los archicofrades
La vestimenta de los miembros de la Archicofradía de Jesús Resucitado refleja el carácter gozoso y festivo de la celebración pascual. Los archicofrades visten túnicas blancas, símbolo de la luz, la pureza y la gloria de la Resurrección, que contrastan radicalmente con los tonos oscuros de las procesiones de la Pasión.
El atuendo completo incluye capa blanca y fajín dorado, llevados por los mayordomos durante toda la procesión y por los nazarenos de la hermandad del titular. El blanco inmaculado de las túnicas crea un efecto visual luminoso y esperanzador cuando los archicofrades portan en hombros la imagen del Resucitado por las calles del casco histórico.
Las túnicas de mayordomo presentan bordados en oro sobre terciopelo rojo en la tapeta frontal, bocamangas y cuello, siguiendo la tradicional técnica del bordado lorquino. Estas piezas, confeccionadas en talleres especializados como el de Silvia Teruel, representan la excelencia artesanal que caracteriza a la Semana Santa de Lorca.
Patrimonio escultórico: imágenes titulares
Jesús Resucitado – «El Palero» (Roque López, 1801)
La imagen titular de la Archicofradía, el Cristo Resucitado conocido como «El Palero», es una obra maestra de la imaginería murciana dieciochesca. Fue realizada por Roque López (1747-1811), uno de los discípulos más destacados de Francisco Salzillo, quien continuó y amplió con gran acierto la obra de su maestro.
El contrato de la imagen se formalizó en escritura pública del 3 de agosto de 1800, comprometiéndose Roque López, «Maestro de esculturas de Murcia», a realizar la talla por un precio de 2.500 reales pagaderos en tres plazos. La imagen debía medir de 7 a 8 pies de altura (aproximadamente 2 metros), con banda estofada y bandera, y su recibo quedaría supeditado a la aceptación del cura párroco de Santa María, don Mariano Gil Castroverde.
La obra fue entregada en marzo de 1801 y salió en procesión por primera vez durante ese mismo mes. El coste de la imagen se sufragó mediante limosnas, censos de aguas y rifas organizadas por la Archicofradía. El profesor Pérez Sánchez la ha calificado como «obra importante de modelado noble y sereno y correcta anatomía».
La escultura está tallada en pino carrasco del país y no tiene añadidos, emplastes o remiendos, lo que evidencia la maestría técnica de Roque López. Representa a Cristo en el momento de su Resurrección, con un pie sobre el sepulcro y el otro en el aire, en actitud triunfante y gloriosa. El canon menudo alentado por Salzillo es seguido fielmente, y el espíritu del maestro late en las sonrosadas carnaciones y en la forma irreal e ingrávida de concebir un cuerpo suspendido en el aire.
La imagen fue restaurada en 1998 por la especialista Paz Barbero, quien devolvió a la talla su esplendor original. En 1999, por propuesta de la presidenta de la Archicofradía, doña Irene Mondéjar Molina, el Excmo. Ayuntamiento de Lorca aprobó en pleno el nombramiento de Alcalde Honorario para la imagen del Cristo Resucitado, distinción que subraya su importancia en la vida cívica y religiosa de la ciudad.
Virgen de la Encarnación y Asunción (José Jerique Chús, 1941)
La Sagrada Imagen de María Santísima de la Encarnación y Asunción es la cotitular de la Archicofradía y precede al Resucitado en la procesión del Domingo de Pascua. Esta talla es obra del escultor valenciano José Jerique Chús, quien la realizó en 1941 (algunos documentos señalan 1942) para sustituir a la imagen anterior, destruida durante la Guerra Civil.
La Virgen representa a María en su doble misterio de la Encarnación del Verbo y su Asunción a los cielos, dos momentos gloriosos de la vida de la Madre de Dios que conectan perfectamente con el júbilo pascual de la Resurrección. La imagen procesiona desde 1942 como cotitular de la Archicofradía.
Desde 1980 comenzó la emotiva costumbre de subir a la Virgen de la Encarnación a las ruinas de la iglesia de Santa María la noche del Sábado Santo. Allí permanece toda la noche velada por los vecinos de este barrio y los archicofrades, hasta el Domingo de Resurrección por la mañana, cuando comienza la procesión. Esta tradición refuerza el vínculo de la Archicofradía con su sede histórica.
En 1991 se confeccionó un nuevo trono para la Virgen de la Encarnación, que se inauguró en la procesión del Sábado Santo de 1992 durante la subida a Santa María. En 1998 finalizó la confección del estandarte dedicado a la Virgen, una pieza de gran belleza que había comenzado un año antes.
Bordados y patrimonio textil
La Archicofradía de Jesús Resucitado atesora un valioso patrimonio de bordados artísticos que representan lo mejor de la tradición del bordado lorquino en oro y seda.
Bandera de la Archicofradía (José López Gimeno, 2024)
La nueva bandera de la Archicofradía fue realizada en el taller de bordados del Paso Azul bajo el diseño y dirección artística de José López Gimeno. Esta pieza, ejecutada mediante la técnica tradicional del bordado lorquino, está realizada en seda y oro sobre raso blanco, con dimensiones de 190 por 150 centímetros.
El diseño ecléctico está marcado por motivos de inspiración clásica. En el anverso, el motivo principal representa a la imagen titular de Jesús Resucitado, un bordado en seda matizada realizado con las técnicas del punto simple y el punto corto cruzado. La iconografía incluye elementos que hacen referencia a la Resurrección de Cristo: el anagrama JHS (Jesús, Hombre Salvador), las alas con la forma consagrada, la cruz triunfante del ápice superior. En la esquina inferior se aprecia el escudo de la ciudad de Lorca bordado en oro.
Los colores predominantes son el blanco, el rojo y el dorado, en perfecta armonía con el carácter festivo de la celebración pascual. El reverso de la bandera está completamente bordado en oro, presentando en el centro el emblema de la Archicofradía y motivos florales en las esquinas. En la cartela oval de la esquina inferior, una chumbera (Opuntia maxima) hace referencia a la denominación popular del Resucitado como «El Palero».
La bandera fue bendecida el 1 de febrero de 2024 en la Colegiata de San Patricio por el Obispo de la Diócesis de Cartagena, Monseñor José Manuel Lorca Planes. Aunque estaba previsto su estreno en la Semana Santa de 2024, la lluvia obligó a suspender la procesión, por lo que finalmente se estrenó en 2026.
Estandarte de Jesús Resucitado (Francisco Cayuela)
El estandarte histórico de Jesús Resucitado, obra del maestro bordador Francisco Cayuela, constituye una de las joyas del patrimonio de la Archicofradía. Esta pieza, de finales del siglo XIX o principios del XX, se conserva actualmente en el museo permanente de la Casa del Resucitado y representa el alto nivel artístico alcanzado por los talleres de bordado lorquinos en aquella época.
Túnicas de mayordomo
Las túnicas de mayordomo portabandera representan algunas de las piezas más elaboradas del patrimonio textil de la Archicofradía. La más reciente, presentada en 2026, fue confeccionada en los talleres de Silvia Teruel y está bordada con hilo de oro en terciopelo rojo sobre la tapeta frontal, bocamangas y cuello, siguiendo el mismo arquetipo que las restantes túnicas de la Archicofradía.
Los motivos decorativos de esta túnica se inspiran en la nueva bandera de la Archicofradía, creando una coherencia visual en el conjunto procesional. Cada puntada bordada a mano refleja el esmero, la pasión y la maestría de las bordadoras lorquinas.
La Procesión del Domingo de Resurrección
La Procesión del Domingo de Resurrección es el momento culminante del año para la Archicofradía de Jesús Resucitado y representa el broche de oro con el que se cierra el ciclo procesional de la Semana Santa de Lorca. Es una genuina procesión de gloria que transforma el luto y el dolor de los días previos en una explosión de alegría, luz y esperanza.
Desarrollo de la procesión
La procesión comienza aproximadamente a las 11:00 horas del Domingo de Resurrección, cuando desde la Colegiata de San Patricio sale la comitiva encabezada por la imagen de la Virgen de la Encarnación y Asunción, precediendo al Cristo Resucitado.
El itinerario recorre las calles más señeras del casco histórico de Lorca: desde la Casa de la Archicofradía en la calle Zapatería, continúa por las calles Selgas, Fernando el Santo, Alfonso X, Corredera y Álamo, para recogerse sobre las 13:00 horas aproximadamente en San Patricio.
El esplendor de esta procesión adquiere su más alto significado en la maravillosa imagen de Nuestro Señor Jesucristo Resucitado, Alcalde Honorario de Lorca, quien ilumina a su paso las calles del centro histórico desde su trono de andas, portado en hombros por sus archicofrades vestidos con túnicas blancas.
La lluvia de pétalos y flores
Uno de los elementos más característicos y emotivos de esta procesión es la incesante lluvia de pétalos y flores que cae sobre la imagen del Resucitado durante todo su recorrido. Los lorquinos y visitantes arrojan pétalos desde los balcones y las aceras, creando una alfombra multicolor que simboliza la alegría de la Resurrección y la renovación de la naturaleza en primavera.
Al regreso a la Colegiata de San Patricio, sobre las 13:00 horas, la talla de El Palero es recibida entre tracas y cohetes y bajo una lluvia de papeles de colores de pequeño tamaño llamados «aleluyas», que llenan el aire de confeti mientras las campanas repican sin cesar.
Participación de las demás cofradías
La procesión del Domingo de Resurrección tiene un carácter ecuménico y congregante dentro de la Semana Santa lorquina. Todas las demás cofradías de Lorca participan en el cortejo con sus estandartes-guión y sus agrupaciones musicales en traje de gala, acompañando al Resucitado y a la Virgen de la Encarnación en esta celebración común.
Esta participación conjunta simboliza la unidad de todas las hermandades en torno al misterio central de la fe cristiana: la Resurrección de Cristo. El Paso Blanco, el Paso Azul, el Paso Morado, el Paso Encarnado y el Paso Negro se unen en este día para proclamar la buena nueva.
Ambiente festivo y popular
A diferencia del recogimiento y la solemnidad que caracterizan las procesiones de la Pasión, la del Domingo de Resurrección se desarrolla en un ambiente de júbilo y fervor popular. Las calles se llenan de entusiastas aclamaciones y vítores, el repique de campanas no cesa, y la música cofrade exulta la Resurrección del Señor.
Es una procesión luminosa, que se celebra a plena luz del día, cuando el sol de primavera baña las calles lorquinas y realza el blanco inmaculado de las túnicas de los archicofrades. El contraste con la oscuridad de las procesiones nocturnas del Jueves y Viernes Santo es total y absolutamente intencionado: es el paso de las tinieblas a la luz, de la muerte a la vida.
Otros cultos y actividades
Más allá de la procesión del Domingo de Resurrección, la Archicofradía de Jesús Resucitado desarrolla diversas actividades devocionales, culturales y de formación a lo largo del año.
Cultos religiosos
La Archicofradía celebra diversos cultos en honor a sus imágenes titulares en la Colegiata de San Patricio. Estos incluyen eucaristías en fechas significativas del calendario litúrgico, especialmente aquellas relacionadas con los misterios de la Resurrección, la Encarnación y la Asunción de María.
La Capilla de la Encarnación fue restaurada y bendecida el 22 de noviembre de 1998 por el Obispo de la Diócesis, don Manuel Ureña Pastor. La dirección de la restauración corrió a cargo de don Manuel Muñoz Barberán, y los gastos fueron sufragados por doña Carmen Ayala Gabarrón, quien junto al Obispo fue nombrada «Palera de Honor» ese mismo día.
Vigilia en Santa María
Una de las tradiciones más emotivas de la Archicofradía es la vigilia nocturna que se celebra en las ruinas de la iglesia de Santa María la noche del Sábado Santo. Desde 1980, la imagen de la Virgen de la Encarnación es subida a este lugar histórico, donde permanece toda la noche velada por los vecinos del barrio y los archicofrades.
Esta vigilia, que se prolonga hasta el amanecer del Domingo de Resurrección, es un momento de profunda espiritualidad que conecta a la Archicofradía con sus raíces históricas en Santa María y prepara espiritualmente el júbilo de la procesión pascual.
Museo y actividades culturales
La Casa del Resucitado alberga un museo permanente donde se exponen las principales joyas patrimoniales de la Archicofradía. Este espacio, de más de 450 m², permite a visitantes y devotos contemplar piezas de gran valor artístico e histórico, incluyendo bordados centenarios, vestimentas litúrgicas y documentación histórica.
El museo contribuye a la difusión del bordado lorquino como muestra del acervo cultural de la ciudad y sirve como centro de interpretación de la historia y tradiciones de la Archicofradía.
Curiosidades de interés
La cofradía más antigua de Lorca: Con su fundación en 1601, la Archicofradía de Jesús Resucitado es la cofradía pasionaria más antigua de Lorca, anterior incluso a las famosas hermandades del Paso Blanco y el Paso Azul.
Hermanada con Roma: En 1603, solo dos años después de su fundación, la cofradía lorquina se agregó a la Archicofradía de la Resurrección de Roma, un honor que muy pocas hermandades conseguían y que le permitió ostentar el prestigioso título de Archicofradía.
El origen del apodo «El Palero»: La imagen del Resucitado recibe este curioso apelativo porque su capilla original en Santa María estaba situada junto a unas palas o chumberas (cactus). Paradójicamente, esta ubicación apartada contribuyó a que la imagen pudiera ser salvada durante la Guerra Civil.
Alcalde Honorario de Lorca: En 1999, el Ayuntamiento de Lorca concedió el título de Alcalde Honorario a la imagen del Cristo Resucitado, una distinción única que refleja la importancia de esta talla en la vida de la ciudad.
Salvada por el Alcalde: Durante la Guerra Civil, la imagen del Resucitado sobrevivió gracias a la intervención del alcalde Diego Requena Ganzáldez, quien ordenó esconderla en el Archivo Municipal. Esta acción valiente salvó una obra maestra irreemplazable.
Una obra de Roque López: El escultor Roque López, discípulo predilecto de Salzillo y heredero de sus herramientas, realizó a lo largo de su carrera 466 esculturas según su cuaderno «Libro de la Verdad». El Resucitado de Lorca es una de sus obras más destacadas.
Financiada con rifas y limosnas: Los 2.500 reales que costó la imagen en 1801 se pagaron mediante limosnas, censos de aguas y rifas. Por la rifa de dos relojes se recaudaron 375 reales y por una cerda, 1.300 reales.
Aleluyas de colores: Al finalizar la procesión, cuando la imagen regresa a San Patricio, se lanzan al aire papelillos de colores llamados «aleluyas», creando una lluvia multicolor que simboliza la alegría pascual.
Procesión matutina única: A diferencia de la mayoría de las procesiones lorquinas, que se celebran por la tarde o noche, la del Resucitado tiene lugar por la mañana, coincidiendo con la hora litúrgica en que se celebra la Resurrección.
Consejos prácticos
Alojamiento: Lorca ofrece una amplia variedad de opciones de alojamiento, desde hoteles de cuatro estrellas como el Parador situado en el castillo, hasta hostales y apartamentos turísticos en el centro. Durante la Semana Santa es imprescindible reservar con antelación, especialmente si se desea estar cerca del casco histórico.
Cómo llegar: Lorca está bien comunicada por carretera a través de la Autovía A-7 del Mediterráneo y la carretera N-340. Cuenta con estación de tren con conexiones a Murcia y otras localidades. Los aeropuertos más cercanos son el de Murcia-San Javier y Alicante-Elche, desde donde se puede alquilar un coche o contratar un servicio de transfer.
Dónde ver la procesión: El itinerario por el casco histórico permite numerosos puntos de observación. La Plaza de España, frente a San Patricio, es especialmente recomendable tanto para la salida como para el regreso de la procesión. Las calles Corredera y Álamo son también excelentes ubicaciones.
Horarios: La procesión comienza aproximadamente a las 11:00 horas y finaliza sobre las 13:00 horas. Es recomendable llegar con antelación para encontrar un buen lugar, especialmente en las zonas más concurridas.
Vestimenta: Dado que la procesión se celebra por la mañana en abril, cuando el clima puede ser variable, se recomienda vestir por capas y llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas del casco antiguo.
Gastronomía pascual: Tras la procesión, muchos lorquinos celebran con comidas familiares donde se degustan platos tradicionales de Pascua. Los restaurantes del centro histórico ofrecen menús especiales que incluyen especialidades como el hornazo, el cordero pascual y las tradicionales monas de Pascua.
Visitas complementarias: Además de la procesión, se recomienda visitar la Casa del Resucitado para contemplar el museo, así como recorrer el casco histórico de Lorca, declarado Conjunto Histórico-Artístico, que incluye el castillo, la Colegiata de San Patricio y numerosos palacios barrocos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la imagen del Resucitado se llama «El Palero»?
La imagen recibe este apelativo popular porque su capilla original en la iglesia de Santa María estaba situada junto a unas palas o chumberas (Opuntia maxima), un tipo de cactus. Esta ubicación apartada y este nombre peculiar contribuyeron a que la imagen pudiera ser salvada durante la destrucción de imágenes religiosas en la Guerra Civil.
¿Cuándo se fundó la Archicofradía de Jesús Resucitado?
La Archicofradía fue fundada en 1601 con bula apostólica en la iglesia de Santa María de Lorca. Esto la convierte en la cofradía pasionaria más antigua de la ciudad, con más de cuatro siglos de historia ininterrumpida dedicada al culto de la Resurrección de Cristo.
¿Quién esculpió la imagen del Cristo Resucitado?
La imagen fue realizada por Roque López (1747-1811), uno de los discípulos más destacados de Francisco Salzillo. López contrató la obra en agosto de 1800 por 2.500 reales y la entregó en marzo de 1801. Es una talla en pino carrasco que representa a Cristo con un pie sobre el sepulcro y otro en el aire, en actitud gloriosa.
¿Qué significa que la Archicofradía está hermanada con Roma?
En 1603, la Cofradía de Lorca se agregó a la Archicofradía de la Resurrección de la ciudad de Roma, un hermanamiento que muy pocas cofradías conseguían. Este vínculo permitió a la hermandad lorquina ostentar el título de Archicofradía y gozar de las prerrogativas piadosas asociadas, como indulgencias especiales para sus miembros y devotos.
¿Cómo se salvó la imagen durante la Guerra Civil?
Gracias a la intervención del alcalde Diego Requena Ganzáldez y su sucesor Fernando Chuecos Reinaldos, la imagen del Resucitado fue escondida en el Archivo Municipal de Lorca, donde permaneció a salvo desde julio de 1936 hasta el final de la guerra. Primero estuvo en la sala de archivos y después en el despacho oficial del alcalde.
¿Qué son las «aleluyas» que se lanzan en la procesión?
Las aleluyas son pequeños papeles de colores que se lanzan al aire cuando la imagen del Resucitado regresa a la Colegiata de San Patricio al final de la procesión. Esta lluvia de confeti multicolor, junto con las tracas y cohetes, simboliza el júbilo de la Resurrección y crea un ambiente festivo y alegre.
¿Qué otras imágenes procesionan con el Resucitado?
Además del Cristo Resucitado, procesiona la imagen de la Virgen de la Encarnación y Asunción, obra del escultor valenciano José Jerique Chús realizada en 1941. Esta imagen precede al Resucitado en el recorrido procesional y representa a María en sus misterios gloriosos.
¿Dónde se puede visitar el museo de la Archicofradía?
El museo permanente de la Archicofradía se encuentra en la Casa del Resucitado, ubicada en la calle Zapatería del casco histórico de Lorca, a escasos metros de la Colegiata de San Patricio. El edificio cuenta con más de 450 m² de exposición donde se pueden contemplar bordados históricos, vestimentas y documentos de la hermandad.
Enlaces de interés
- Oficina de Turismo de Lorca – Información turística oficial de la ciudad
- Ayuntamiento de Lorca – Portal oficial del Consistorio lorquino
- Comunidad Autónoma de la Región de Murcia – Portal oficial de la CARM
- Turismo de la Región de Murcia – Información turística regional
- Diócesis de Cartagena – Información religiosa y litúrgica
